El Informe LaGuardia
«1944: Se publica parte del Informe LaGuardia.
La comisión “New York Mayor LaGuardia’s Marijuana” (1938-1944) anuncia que el cannabis no causa ningún comportamiento violento y cita otros resultados positivos. El alcalde Fiorello LaGuardia se volcaba incondicionalmente por Anslinger. No satisfecho ante las diferencias palpables entre la FBN y el Informe patrocinado por el ayuntamiento, encargó a la Academia de Medicina de Nueva York un segundo estudio (The Marihuana Problem in the City of New York). El resultado fue el mismo que el anterior.
Anslinger responde denunciando el informe LaGuardia y amenazando a todos los doctores con ir a prisión si se atrevían a publicar trabajos independientes sobre el cannabis. Utilizó ilegalmente todo el poder que le otorgaba el gobierno de los EE.UU. para detener todas las investigaciones independientes sobre la marihuana, mientras chantajeaba a la AMA (Asociación Médica Americana) para que ésta denunciara a la Academia de Medicina de Nueva York y a sus doctores por las investigaciones que habían llevado a cabo sobre la marihuana.
Sus palabras son:”…un informe realmente desafortunado…el Departamento (Federal de Narcóticos) percibió inmediatamente la frivolidad y falacia de sus descubrimientos y la denunció. Sin embargo, el informe ayudó a divulgar la idea de que esa droga era realmente inocua…el informe de La Guardia es el arma favorita de los que hacen proselitismo para el uso de las drogas narcóticas…”. Anslinger era incapaz de aportar pruebas a favor de su condena de la marihuana y de su pretensión de que ésta lleva inevitablemente a la toxicomanía producida por los opiáceos.
El estudio, comenzado en 1939 y publicado en 1944 bajo el nombre “The marijuana problem in the city of New York: sociological, medical, psychological and pharmacological studies”, que sigue siendo uno de los más consultados, originó no poca polémica en aquel entonces. Al respecto de la misma, O. I. Kalant, director de la Addiction Resech Foundation, tras un análisis crítico afirmó: “juzgado desde un punto de vista puramente científico, el estudio no merece ni extravagantes aplausos ni los ataques violentos que ha padecido”.
(…)
Para la Comisión, la marihuana no era factor determinante de inducción de crímenes, ni el desencadenante de la violencia juvenil, ni tampoco merecedora de la publicidad sensacionalista de aquel entonces sobre los efectos catastróficos del fumar marihuana en la ciudad de Nueva York.»
Historia conocida o desconocida del Cannabis
Isidro Marín Gutiérrez
La