June 24, 2008
La muerte de George Carlin ha tenido bastante eco en el ámbito hispanohablante. Sólo diré que encuentro absurdo llamar “humorista” a un señor que decía cosas tan serias y sensatas mientras la masa se empeña en considerar serios a, estos sí, humoristas tan siniestros como Benedicto XVI, George Bush o Tony Blair (lean el estupendo artículo de Rafael Argullol sobre este payaso, publicado ayer en El País).